miércoles, septiembre 28

Real realidad

Venís por la carretera, el auto está de frente,
y chocaste, amaneces en el hospital,
ya está.

Te llama el jefe, te hecha, ¿ahora que hago?

Murió tu padre, en un mes.

Un terremoto rompe tu casa.

Atropellaron tu perro.

El crédito no se pudo pagar, perdiste todo.

Te da positivo el HIV

¿Cómo se hace en la mañana,
cuando abris los ojos
y recordas, al despertar,
que la pesadilla fue en realidad pura realidad?

jueves, septiembre 22

Ventosa Incertidumbre

Blandiendo una bandera blanca,
me deslizo por los pisos removidos,
por la ondeante espesura de la vanidad.

El cielo se pone negro, y el viento azota los postigos,
la segunda noche de la primavera
procura traer agua, con una dramática puesta escena.

La sorpresa, las palabras, los abrazos,
los buenos deseos que impacientan
"yo estoy bien, eh?"

El cuerpo parece expandirse,
los mareos, el adentro revuelto
como en este atardecer ventoso,
que lleva semillas y mueve la tierra,
transporta a un nuevo lugar
tan desconocido.

Y es esta incertidumbre tan feliz.

viernes, septiembre 16

cuerpeada


cuerpo que me domina, transgrede. Mi propia cárcel del alma domina y ejerce con dictatorial bravura una inercia inasible, una matanza.
Corporeidad que domina pensamientos y hablas. Cuerpeada, enteramente doblegada por este fascista dolor de cabeza.
El miedo en cada célula, abrazada como enredadera parásita, tomando de cada músculo un sorbo vampiresco de vida. Dolor.
Allí, en la profunda sensación del destierro, del desierto sobre el control del cuerpo, con la paliza latiendo en las vertebras.
Sangrando a chorros. Un dolor que se esparse como el olor del basural, como temblores que destruyen edificios. Con la fuerza imparable de un tsunami que avasalla toda clase de bienestar físico o mental.
Un fantasma que susurra al oido el inminente pasaje a la pesadilla. Si era rosa, se acabó, se tornó de un negro morado, en un coágulo de oscuridad tenebrosa.
La panza, el centro de la corporeidad, bien cerca del corazón se retuerce, un torbellino de tripas y visceras pareciera conjugar un laberinto, y al centro un minotauro endemoniado desfila con sus atemorizantes dientes, no dejando al aire circular, asfixiando toda salida.

Mentruación bendita que me atosigas cada 26 dias,
espero que sea mañana de una vez por este mes.
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