"El cielo estaba claro esa mañana y quizá hubiera todavía estrellas aunque no vio ninguna. La idea de las estrellas contribuyó a la intensidad de su sentimiento. Lo que lo conmovió fue la sensación de esos mundos que nos rodean, del conocimiento, por imperfecto que sea, que tenemos de su naturaleza, de la sensación de que poseen alguna brizna de nuestro pasado y de nuestro porvenir. Era esa poderosísima sensación de singularidad en la inmensidad de la creación, de nuestra riqueza de oportunidades. La intensidad de ese instante fue un privilegio exquisito, algo así como el gran beneficio de vivir y de renovarse con el amor. Parecía un paraíso."
John Cheever
3 comentarios:
... y a mi se me alegra el alma con tu regreso!!!!!
gracias
como me gusta esta nueva etapa!!!!!
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